En sus palabras
“Bloqueaba la vista de mis alumnos y me movía de un lado a otro de la pizarra para poder leerla. Ahora puedo pararme al fondo del aula y aun así ver la pizarra.”
Antes de IrisVision
Ashley Ezell nació con la enfermedad de Stargardt, pero no fue diagnosticada hasta los 12 años. Poco después, fue declarada legalmente ciega. A pesar del deterioro de su visión, Ezell estaba decidida a alcanzar su meta de convertirse en maestra. Hace cinco años se unió al personal docente de la St. Francis Xavier School en el norte central de Phoenix. Durante los últimos dos años, ha enseñado a cuarto grado. Para poder desplazarse por el aula, ha memorizado la distribución de la escuela y de su salón de clases. En cuanto a sus alumnos, aprende a reconocer sus voces, sus siluetas e incluso la forma en que se mueven. Una compañera maestra de cuarto grado le presentó IrisVision a Ashley. “Cuando me los puse, pude ver claramente a alguien parado en el patio desde el balcón superior”, recuerda Ashley. Normalmente, la visión de Ashley es de 2200/40; con su visor IrisVision, su visión es de 20/30. “No creo que jamás haya visto tan bien, ni siquiera de niña”, dice Ashley. Cuando se paraba frente a la gran pizarra blanca de borrado en seco, a menudo tenía que pegarse a ella, de frente, para leer lo que estaba escrito.
Acerca de (después)
La comunidad quiso involucrarse para ayudar a pagar el dispositivo IrisVision de Ashley, en particular la tropa de niñas exploradoras de la escuela, que donó dinero de la venta de sus galletas. Sus alumnos estaban emocionados de ayudar a su maestra. Cuando vieron a Ashley usando el dispositivo, pensaron que “se veía muy genial”. Pero quedaron asombrados al descubrir lo bien que podía ver con él puesto. Sus alumnos dicen que creen que ha cambiado su vida y que IrisVision la ayuda a ser una gran maestra.