En sus palabras
«Dios mío. Dios mío. Ay, mira, Bruno. Dios mío, esto es verte. Dios mío, veo el video de Lisa. Veo mi chimenea. Veo esa foto de un insecto. Dios mío, esto es como…»
Antes de IrisVision
Trish había vivido sin ver los rostros de su familia durante más de 50 años debido a su discapacidad visual. Su anhelo de volver a ver el mundo que la rodeaba la llevó a descubrir IrisVision, un dispositivo inteligente que podía ayudarla a aprovechar su visión restante. Al probarse el visor de IrisVision, la reacción de Trish fue de pura alegría y asombro.
Después de IrisVision
Las palabras de Trish reflejan el increíble impacto que IrisVision tuvo en su vida, permitiéndole ver y experimentar el mundo que la rodeaba con una luminosidad y claridad que no había conocido en más de 50 años. Gracias a la innovadora tecnología de IrisVision, Trish pudo cumplir su anhelo y volver a vivir plenamente.